El lehendakari, Iñigo Urkullu, visitó ayer tres empresas de Gipuzkoa para mostrar su apoyo y reconocimiento a la labor que realizan y su aportación al desarrollo económico del territorio.

A primera hora, Urkullu acudió a la empresa Juaristi de Azkoitia con motivo de la celebración del 75 aniversario de esta firma dedicada a la máquina-herramienta. Posteriormente, se desplazó a Zestoa para conocer la planta de GRI Castings, la nueva empresa del grupo Gonvarri que ha retomado la actividad en la antigua TS Fundiciones, quebrada en 2014. El nuevo proyecto ha comenzado su actividad recientemente, después de hacerse con la planta de TS Fundiciones en el proceso concursal en mayo de 2015.

GRI Castings, una empresa de la división eólica del Grupo Gonvarri, que a su vez pertenece a la corporación vasca Gestamp, ganó en mayo de 2015 la subasta para adquirir esta planta de Zestoa por 5.150.000 euros y se comprometió a contratar a los antiguos empleados de TS Fundiciones.

Los responsables de la empresa, que se dedica a la producción de piezas para el sector eólico y la automoción, explicaron que trabajan con el objetivo de retomar la actividad industrial y ampliar la plantilla a 140 empleados para el año 2018.

La visita de Urkullu fue criticada por los sindicatos ELA y LAB, quienes acusaron al Gobierno Vasco de acudir a “a sacarse la foto con fines estrictamente políticos”. Estos dos sindicatos consideran que Lakua no se implicó en lograr una solución para los trabajadores de TS Fundiciones desde su cierre en 2014 hasta la implantación del nuevo proyecto de la mano de Gonvarri.

El lehendakari también acudió a la planta de Forjas de Iraeta, perteneciente al mismo grupo empresarial y ubicada igualmente en Zestoa, donde conoció el nuevo proceso de laminación en caliente, que ha supuesto una inversión de 13 millones de euros.

El lehendakari destacó que se trata de una compañía “en constante adaptación” y agradeció el “esfuerzo” de las distintas generaciones que han pasado por esta empresa de fresado y mandrinado.